La catequesis como aprendizaje
Y
¿Por qué nuestras catequesis no producen fruto?
La catequesis es tomada como un aprendizaje puesto que enseña o transmite conocimientos relacionados con la fe. El aprendizaje es un cambio permanente de conducta en cualquiera de las áreas cognitiva (no lo sabía y ahora lo sé), psicomotriz (no podía hacerlo, no lo sabía hacer, ahora lo hago) y la afectivo volitiva (siento de manera diferente; antes no lo sentía, ahora sí). Se dice que una persona a aprendido la catequesis cuando ha cambiado en su pensamiento, en su corazón, en sus actitudes, en su vida, cuando se ha convertido y tiene fe.
Cuando viva como hijo de Dios, cuando dé su respuesta de conversión y de fe, entonces, y sólo entonces la persona ha aprendido. La catequesis no solo enseña en cuanto a qué es la fe, sino en cuanto a sus hábitos, habilidades, conocimientos, capacidades, etc.
Por qué se dice que una catequesis no tiene frutos, o no resulta ser lo que se esperaba. Hay 3 puntos “clave” para que la catequesis de buenos resultados.
1) Por parte del catequista: El catequista debe conocer los objetivos que quiere alcanzar, debe ser puntual, debe tener un testimonio vivo de fe para estar plenamente convencido, debe preparar el material con anticipación, preparar dinámicas, etc.
2) Por parte del educando: Debe tener interés en el tema, debe reflexionar para poder entender, debe relacionar la catequesis con su vida, debe sentirse con ánimos y estar siempre dispuesto.
3) Elementos materiales: El horario debe ser el adecuado, debe de haber una biblioteca o básicamente un lugar donde conseguir información, deben haber materiales audiovisuales para hacer la catequesis más atractiva y llamativa.